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  • Alo Flores

Hablemos de París

Actualizado: 26 de nov de 2020

París; la ciudad que para mi era el destino más “Cliché” en la tierra (y pese a que soy fan de estos, por esta única ocasión lo consideraba algo negativo).

La ciudad con la que soñaba cuando era pequeña sin tener una razón aparente. (Seriously, whats with little girls and Paris?) Supongo que tiene que ver con la fantasía de que, conocida como “La ciudad del amor” (y más propiamente “La ciudad de la luz”) es ese lugar donde encontrarás tu príncipe azul. DIOS MÍO, qué enfoque más equivocado.

Es París la ciudad que me otorgaron como destino para mi intercambio de un semestre, una ciudad que (según yo) ni siquiera estaba en mis 7 opciones permitidas; más tarde descubrí que por equivocación registré una opción que aunque creí que estaba en Lille, Francia, en realidad era esa escuela pero en Campus París.

París, la ciudad que tardó un día en generarme un breakdown, una semana y media para una crisis existencial y probablemente diabetes prematura en algún grado (me vine de México con los niveles de insulina altos por un desajuste hormonal, y con tanto miedo que experimenté la primer semana, a tal grado que escuchar mi respiración me provocaba ansiedad, seguramente estuve al borde de la enfermedad). Es la ciudadd a la que le bastó con un primer atardecer en el Sena para enamorarme, para hacerme entender por qué estaba ahí y que, SIN DUDA, todo pasa por algo, para hacer que apreciase incluso la suciedad en sus calles, los carteristas que están por todos lados y la plaga de ratas que inundan todas sus atracciones turísticas por las noches. Porque en conjunto, TODO conforma mi París, una ciudad de tanta historia, con tanto arte, con sus edificios verticales y sus flores encantadoras en cada balcón.

Es “la ciudad del amor”, pero según mi teoría no es por encontrar al príncipe azul ni mucho menos, sino que es el propio lugar el que te enamora, que se instala en tu corazón y se convierte en inolvidable, incomparable con cualquier otro sitio al que vayas. Donde cada “spot” es un “picture spot”. La vida ahí es un photoshoot, es un desfile de modas; cada quien tiene su estilo, y ¡qué estilo!. La ciudad que huele a croissants recién horneados, a café cargado y un toque de cigarro en el aire, pero no en cantidades abrumadoras, sino las suficientes para adornar el caminar agitado de la gente. Es el lugar que me enseñó que la vida se vive con pasión, en la que estructuré mi propósito de vida y que me permitió recorrer sus jardines, sus calles siempre listas para el peatón, y encontrar inspiración en cada rincón. Que me permitió encontrar demasiados lugares a los cuales llamar hogar, y demasiadas personas que hoy son refugio.

París son turistas, metros concurridos, protestas frecuentes, monumentos y monumentos. Pequeñas cafeterías con mesas exteriores pequeñas y pintorescas, siempre con gente intercambiando brindis, hablando distintos idiomas, contando tantas y tantas historias. ¡Qué diverso que es París! Es mucho más que la torre Eiffel. París es crepas detrás del Centro Pompidu, sentirte increíblemente minúsculo bajo el Gran Arco en La Defense, inviernos fríos con vientos aún más fríos, París es Shakespere and Company y su gata Auggy. Ciertamente el Louvre iluminado de noche, museos, museos y más museos. Es un "pardon" cada ves que viajas en metro, y "merci". Para todo y para todos "merci beaucoup".





París es tanto, tanto que ciertamente hoy no me imagino un mundo sin un París en él. There’s no way.




En fin, hablemos de París...





#paris #exchange #art #cityoflove #pasion #Inspiration

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